contienda y una alternancia bipartidista. (p.29)
En esta obra colectiva el Dr. Arellano es autor del primer capitulo donde analiza el diseño institucional de los institutos electorales de Jalisco, desde una perspectiva histórico-legal. Describe los cambios torales que tuvieron las que el autor llama “leyes electorales icono” la de 1918, 1948, 1979, 1987 1994, 1997, y 2008. y a decir de el mismo, con esto, deducir cómo los actores políticos locales respondieron a un complejo sistema electoral con características como certeza en la contienda y una alternancia bipartidista. (p.29)
Luego menciona que su capitulo descansa en tres pilares, en el primero se cuestiona que papel tienen las elecciones en el régimen político, y considera el debate democrático. En el segundo, se considera la ciudadanización de los procesos electorales, y la relación sociológica con las reformas legales. Y en el tercer pilar, identifica los cambios estructurales en materia electoral y su contexto político. (p.30)
Arellano habla de las elecciones en el régimen político y el debate democrático, aquí el autor menciona cual será tu marco teórico pues nos introduce a tres conceptos: “transición democrática”, “consolidación democrática”, y “cambio político”, propios de O´Donell, Morlino, Linz, etc. para continuar con una evolución hacia conceptos como: “gobernabilidad”, “rendición de cuentas”, “transparencia”, “buen gobierno”. Luego cita a Krauze para describir el contexto que se dio en América Latina ante esa ola democrática, pero con desigualdad económica, y también cita encuestas de latinobarómetro para argumentar como la sociedad estaba dispuesta a claudicar con los regímenes democráticos por otros que si les asegure esa estabilidad. Arellano pone en tela de juicio los modelos conceptuales que explican la democracia simplemente teniendo elecciones periódicas, por una parte explica como desde el Programa de Naciones para el Desarrollo (PNUD) ya se planteaba que no era suficiente con condiciones estructurales para la democracia, sino que otros factores eran necesarios para tener una calidad de la democracia. En segundo término introduce el concepto de rendición de cuentas, y finalmente el concepto de calidad de la democracia. y este marco teórico lo sostienen Morlino y O´Donnell que se resume en transitar de una democracia electoral a una democracia ciudadana. (p.p.30-33)
Arellano cita a Sartori para concluir que la democracia es un régimen político, con propiedades como elecciones periódicas, libres y equitativas como mínimo. Y el grado, el tipo y calidad de estas dependerá del contexto socio-politico-legal-institucional. (p.34)
La lectura continua con temas de legislación electoral y “ciudadanización” de los organismos electorales, se realiza un recuento de las leyes electorales y sus artículos. Y en este proceso evolutivo de las leyes, la exigencia ciudadana fue factor clave para los logros en este sentido. El autor ejemplifica con el fenómeno de las elecciones del año 2006 en el cual la imparcialidad jugo un papel decisivo, pero se contó con una competencia mas equitativa y equilibrada. El autor baja la lupa a Jalisco, donde afirma que se originó una representación política-partidista mas equilibrada pero con sentimientos de desencanto hacia la política resultando en mayor democracia electoral pero menor legitimidad
Se afirma que en Jalisco se dio un efecto espejo con la federación, y que fue a partir de la reforma de 1977 y las subsecuentes cuando comenzó el cambio significativo como la de 1980 cuando se introdujo diputados de partido y regidores de representación proporcional, originando un bipartidismo en la entidad. Señala el fenómeno de la alternancia opositora como muestra de la democratización y su intensificación en los 90´s.(p.p.35-37)
A continuación, el autor pretende analizar a los organismos electorales desde una perspectiva estructural, institucional y burocrática, así como sus atribuciones y competencias para aducir tendencias electorales a decir de el mismo. Se va hasta las entrañas pues menciona que es justo en su estatuto jurídico donde se determina el ordenamiento legal y su validez jurídica, dice que esto condiciona la estructura institucional. Menciona que en la reforma de 1918 no existía un organismo electoral formal y que los ayuntamientos organizabas las elecciones que en la de 1948 surge el primer consejo electoral con atribuciones generales sin autonomía y que en 1979 se crea el consejo electoral del estado de Jalisco como órgano autónomo permanente y con personalidad jurídica. (p.p.37-38)
Cita a Escudero para evidenciar que la creación de un organismo autónomo rompe con la división clásica de poderes, democratizando la vida política, menciona que en 1987 se consolidaban los niveles distritales y municipales pero que el consejo aun dependía del gobierno. Que en 1994 se mantenía la autonomía formal pero que el ejecutivo y el legislativo intervenían en su integración y en 1997 por fin se fortalece la estructura con independencia técnica y profesional (p.p.39-42.)
En consecuencia, analiza las atribuciones, la integración y las competencias que han tenido los organismos electorales en Jalisco a lo largo del tiempo. Señala el punto de inflexión histórico a partir de la ley electoral de 1948 donde puede hablarse propiamente de un organismo electoral institucionalizado en un contexto de partido hegemónico. Luego la ley de 1979 que ya contempla la integración del organismo con el artículo 48. Pero justo debido a su integración, aun estaba lejos de ser autónomo en la realidad pues aún el ejecutivo mantenía el control, ya para 1987 se mantiene casi intacta las estructuras, pero se amplían las funciones. (p.p.43-47)
Ya para la ley de1994 se amplían las funciones del consejo, y se institucionaliza el servicio profesional a la ves que se introducen mecanismos de participación ciudadana. El autor se sigue con la ley de 1997 donde identifica la desvinculación del ejecutivo de la integración del consejo y este pasa a ser un organismo público, se amplían sus atribuciones, integra al poder judicial como un tribunal especializado. Y finalmente la reforma del 2008, cuyo principal logro fue la creación del código electoral, y el consejo se transforma en instituto electoral y de participación ciudadana. (p.p.48-51)
El autor concluye que no basta con que el sistema electoral y de partidos sea competitivo para que el régimen político sea considerado democrático, y que en el caso de Jalisco en particular, el proceso de cambios electorales durante casi un siglo, permitió pasar del autoritarismo a un modelo de organismo público y autónomo, pero aun con matices en cuanto a calidad de la democracia. (p.p.51-53)
histórico-legal. Describe los cambios torales que tuvieron las que el autor llama “leyes electorales icono” la de 1918, 1948, 1979, 1987 1994, 1997, y 2008. y a decir de el mismo, con esto, deducir cómo los actores políticos locales respondieron a un complejo sistema electoral con características como certeza en la contienda y una alternancia bipartidista. (p.29)
Luego menciona que su capitulo descansa en tres pilares, en el primero se cuestiona que papel tienen las elecciones en el régimen político, y considera el debate democrático. En el segundo, se considera la ciudadanización de los procesos electorales, y la relación sociológica con las reformas legales. Y en el tercer pilar, identifica los cambios estructurales en materia electoral y su contexto político. (p.30)
Arellano habla de las elecciones en el régimen político y el debate democrático, aquí el autor menciona
ulo cual será tu marco teórico pues nos introduce a tres conceptos: “transición democrática”, “consolidación democrática”, y “cambio político”, propios de O´Donell, Morlino, Linz, etc. para continuar con una evolución hacia conceptos como: “gobernabilidad”, “rendición de cuentas”, “transparencia”, “buen gobierno”. Luego cita a Krauze para describir el contexto que se dio en América Latina ante esa ola democrática, pero con desigualdad económica, y también cita encuestas de latinobarómetro para argumentar como la sociedad estaba dispuesta a claudicar con los regímenes democráticos por otros que si les asegure esa estabilidad. Arellano pone en tela de juicio los modelos conceptuales que explican la democracia simplemente teniendo elecciones periódicas, por una parte explica como desde el Programa de Naciones para el Desarrollo (PNUD) ya se planteaba que no era suficiente con condiciones estructurales para la democracia, sino que otros factores eran necesarios para tener una calidad de la democracia. En segundo término introduce el concepto de rendición de cuentas, y finalmente el concepto de calidad de la democracia. y este marco teórico lo sostienen Morlino y O´Donnell que se resume en transitar de una democracia electoral a una democracia ciudadana. (p.p.30,31,32,33)
Arellano cita a Sartori para concluir que la democracia es un régimen político, con propiedades como elecciones periódicas, libres y equitativas como mínimo. Y el grado, el tipo y calidad de estas dependerá del contexto socio-politico-legal-institucional. (p.34)
La lectura continua con temas de legislación electoral y “ciudadanización” de los organismos electorales, se realiza un recuento de las leyes electorales y sus artículos. Y en este proceso evolutivo de las leyes, la exigencia ciudadana fue factor clave para los logros en este sentido. El autor ejemplifica con el fenómeno de las elecciones del año 2006 en el cual la imparcialidad jugo un papel decisivo, pero se contó con una competencia mas equitativa y equilibrada. El autor baja la lupa a Jalisco, donde afirma que se originó una representación política-partidista mas equilibrada pero con sentimientos de desencanto hacia la política resultando en mayor democracia electoral pero menor legitimidad
Se afirma que en Jalisco se dio un efecto espejo con la federación, y que fue a partir de la reforma de 1977 y las subsecuentes cuando comenzó el cambio significativo como la de 1980 cuando se introdujo diputados de partido y regidores de representación proporcional, originando un bipartidismo en la entidad. Señala el fenómeno de la alternancia opositora como muestra de la democratización y su intensificación en los 90´s.(p.p.35,36,37)
A continuación, el autor pretende analizar a los organismos electorales desde una perspectiva estructural, institucional y burocrática, así como sus atribuciones y competencias para aducir tendencias electorales a decir de el mismo. Se va hasta las entrañas pues menciona que es justo en su estatuto jurídico donde se determina el ordenamiento legal y su validez jurídica, dice que esto condiciona la estructura institucional. Menciona que en la reforma de 1918 no existía un organismo electoral formal y que los ayuntamientos organizabas las elecciones que en la de 1948 surge el primer consejo electoral con atribuciones generales sin autonomía y que en 1979 se crea el consejo electoral del estado de Jalisco como órgano autónomo permanente y con personalidad jurídica. (p.p.37,38)
Cita a Escudero para evidenciar que la creación de un organismo autónomo rompe con la división clásica de poderes, democratizando la vida política, menciona que en 1987 se consolidaban los niveles distritales y municipales pero que el consejo aun dependía del gobierno. Que en 1994 se mantenía la autonomía formal pero que el ejecutivo y el legislativo intervenían en su integración y en 1997 por fin se fortalece la estructura con independencia técnica y profesional (p.p.39,40.41.42.)
En consecuencia, analiza las atribuciones, la integración y las competencias que han tenido los organismos electorales en Jalisco a lo largo del tiempo. Señala el punto de inflexión histórico a partir de la ley electoral de 1948 donde puede hablarse propiamente de un organismo electoral institucionalizado en un contexto de partido hegemónico. Luego la ley de 1979 que ya contempla la integración del organismo con el artículo 48. Pero justo debido a su integración, aun estaba lejos de ser autónomo en la realidad pues aún el ejecutivo mantenía el control, ya para 1987 se mantiene casi intacta las estructuras, pero se amplían las funciones. (p.p.43,44,45,46,47)
Ya para la ley de1994 se amplían las funciones del consejo, y se institucionaliza el servicio profesional a la ves que se introducen mecanismos de participación ciudadana. El autor se sigue con la ley de 1997 donde identifica la desvinculación del ejecutivo de la integración del consejo y este pasa a ser un organismo público, se amplían sus atribuciones, integra al poder judicial como un tribunal especializado. Y finalmente la reforma del 2008, cuyo principal logro fue la creación del código electoral, y el consejo se transforma en instituto electoral y de participación ciudadana. (p.p.48,49,50,51)
El autor concluye que no basta con que el sistema electoral y de partidos sea competitivo para que el régimen político sea considerado democrático, y que en el caso de Jalisco en particular, el proceso de cambios electorales durante casi un siglo, permitió pasar del autoritarismo a un modelo de organismo público y autónomo, pero aun con matices en cuanto a calidad de la democracia. (p.p.51,52,53)
Alberto Arellano Ríos (2012). Los organismos electorales. Travesía, estatuto jurídico y diseño institucional. Nancy García (Coords.). La democracia electoral: contextos, estructuras y resultados. Zapopan: El Colegio de Jalisco, pp. 29-56.
Julio Alberto Duran Baez

Escribir comentario