En la introducción dEn la inEn la introducción del capítulo, los autores reconstruyen el surgimiento histórico del estudio de los sistemas electorales a partir de la instauración de las democracias citando a Nohlen, 1988. Se afirma que, en ese contexto, el propósito del análisis de los sistemas electorales es la representación política y una justa gobernabilidad que brinde confianza al funcionamiento democrático de acuerdo con Nohlen, 2015. Bajo esta lógica, el interés genuino de comprender la arena publica para confeccionar los mejores sistemas, sigue vigente con es espíritu reformista y diversas electorales que, se adaptan a condiciones sociales y contextos políticos varios, tanto en lo local como en lo nacional refiriéndose a Alonso, 1991.
Con esto los autores se proponen la realización de una antropología del proceso tanto a nivel nacional como local, siguiendo la pista de lo que llaman: “proceso de liberación del sistema político mexicano” cuya característica es la pluralidad. Luego los autores citan a Gervasoni 2005, para argumentar que: “la característica democrática subnacional, depende de la que existe a nivel nacional” y posteriormente se cuestionan: “¿Qué sucede cuando la democratización se empuja desde lo local? Para luego sustentar que Jalisco es pionero en procesos democráticos pues a decir de los autores jalisco resulta importante pues fue el Estado nuero cuatro en tener una alternancia en 1995, es decir un gobierno diferente al PRI. Se señala que de 1998 a 1999 hubo catorce reformas político-electorales constitucionales y de leyes secundarias que a decir de los autores que citan a Rodríguez Araujo y Sirvent 2005, fortalecieron la pluralidad y originaron una apertura al sistema democrático mexicano. Se cita posteriormente a Diez-Cayeros,2004 y 2007 para afirmar que la descentralización financiera iniciadas con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y consumadas por Ernesto Zedillo, permitieron el fortalecimiento de los estados y genero mayor autonomía en los actores políticos locales. Luego de que se dio este fortalecimiento de los estados, se produjo en consecuencia un fortalecimiento de las elites locales lo que ocasionó la segmentación de los espacios y arenas electorales que, citando a Vargas, 2015 y 2017, origino sus lógicas y tiempos propios en la estructura de 32 órganos electorales pero que a su vez evidencio la debilidad para impartir justicia electoral a decir de Crespo,2006.
Luego de la introducción, delimitan su propósito que, a decir de los autores, es recoger y estructurar ordenadamente los cambios históricos en materia político-electoral para entender la evolución de la gobernanza en el estado y lanzan una pregunta: “seria el desafiante papel democratizador lo que explican los intentos recientes por reducir el poder local en materia político-electoral?” aquí asumen que con las reformas que se están dando a nivel nacional, pretenden a decir de los mismos autores, recuperar la gobernabilidad nacional. También dicen que su estudio es para demostrar un declive del poder político-electoral del estado de Jalisco a través de reformas nacionales y su impacto en lo local. En conjunto, estos elementos permiten a los autores situar a Jalisco como un laboratorio subnacional clave para comprender la evolución de la gobernanza electoral. (p.p.147-149)
El diseño electoral en México: la perspectiva federal (1990-2018)
En esta parte, los autores mencionan su marco conceptual, definen sistema electoral como la serie de fórmulas que permiten que los votos se conviertan en espacios de decisión política de acuerdo con Josep Vallés,1997. También citan a Dieter Nohlen 2015 para reiterar que los objetivos de los sistemas electorales son: asegurar la representación, la participación de manera simple y legitima. En este sentido los autores realizan un análisis de las reformas más importantes en materia político-electoral y que a decir de ellos mismos, han limitado el poder político electoral estatal, comenzando con el análisis desde la creación del IFE en el año 1990 que tenía la característica federal en el nombre, hasta 2014 que regreso a la centralización cuando lo renombraron INE. (p.p.149-150)
A continuación, los autores sintetizan las principales reformas electorales de 1990 a 2014 para mostrar la trayectoria de la centralización del sistema electoral mexicano, el análisis muestra un patrón común y progresivo hacia la centralización además de aspectos como la profesionalización, ciudadanización y fiscalización. se reconoce la creación de un tribunal ex profeso para resolver temas de corte electoral. Se menciona que era interés del IFE evitar fraudes electorales, que la regulación de las campañas electorales fue resultado de la época hasta la paridad de genero etc. pero destaca el elemento centralizador en detrimento de los órganos electorales locales. (p.p.151-153)
El diseño y la evolución del sistema electoral en Jalisco (1987-2021)
El texto argumenta que el tema de los sistemas electorales en Jalisco se remonta hasta 1821 cuando la entidad es reconocida como parte integrante de México, sin embargo, los autores se sitúan en el año 1979 cuando se establece el Consejo Electoral del Estado de Jalisco que era presidido por el secretario de Gobernación y quien fijaba el mecanismo de la elección. El texto describe como en el año de 1986 cuando se da una apertura a las llamadas nuevas expresiones políticas a través del fortalecimiento del componente de representación proporcional. Y menciona que no fue hasta con la reforma federal electoral de 1997 donde establece que el presidente y el consejero del Consejo Electoral del Estado de Jalisco fuera nombrado por el Congreso del Estado. Para el año de 1987 se crea la Ley Electoral del Estado de Jalisco que fue en esencia una reproducción directa del Código Federal Electoral de 1986 que había sustituido a la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LFOPPE) cuyo interés normativo era dotar las bases para un sistema competitivo e inclusivo con las minorías. (p.p.153-154)
A continuación se revisan las reformas a la Ley Electoral del Estado de Jalisco de 1987 hasta el año 2005 y se observa un claro interés de construir un sistema electoral con identidad propia distinto al federal no solo con el cambio de nombre sino con mayores facultades de supervisión, vigilancia y ampliadas, garantizando la democracia interna de los partidos, cuidando el financiamiento así como estableciendo el 3.5% de votación para mantener el registro estatal de los partidos políticos, de igual forma se estableció la regulación para las encuestas electorales, y el autor refiere que esto evito que estos instrumentos demoscópicos se utilizaran con motivos perniciosos además de que se recorto el tiempo que duraban las campañas. Se reconoce una fecha trascendental para el sistema electoral Jalisciense cuando se aprueba el Código Electoral y de Participación Ciudadana en Jalisco el 27 de julio de 2008 obedeciendo a un mandato federal debido a un decreto. Los autores identifican 3 “fuerzas centrifugas” (sic.) 1, el fortalecimiento del organismo electoral, 2 establecimiento de reglas mas claras para coaliciones y 3 la incorporación de mecanismos para la participación ciudadana. (p.p.157-159)
A partir de este punto, los autores proponen cuatro aspectos para abordar la evolución del sistema electoral Jalisciense: 1) los criterios de elegibilidad, 2) las formas en las que se integran los niveles de gobierno, 3) el sistema de partidos, y finalmente 4) el órgano electoral. En los 1) criterios de elegibilidad, el autor encuentra singularidades en la ley electoral de jalisco, como que no hay restricción de edad para acceder a cargos como presidente municipal. Otro es el nivel de representación que pueden ocupar los ciudadanos naturalizados o los ciudadanos por nacimiento o como la reelección que tiene sus matices particulares. Todo esto forma un filtro a la representación, y quien estimula las reformas y en consecuencia cambien quien puede llegar a los cargos. Respecto a 2) la integración de los poderes y niveles de gobierno, los autores se remiten al marco legal que es donde dice como se integran los poderes, muestra como el diseño institucional redistribuye posiciones de poder entre niveles estatal y municipal analizando las reformas y la composición de mayoría o representación proporcional. 3) acerca del sistema de partidos, los autores analizan las principales reformas al código en materia de partidos, menciona el monopolio que existía en cuanto a que los partidos eran los únicos que podían proponer candidatos hasta la reforma electoral del 2014 en conjunto con otros intereses como exigencias de transparencia y rendición de cuentas ligadas al financiamiento público resaltando el incentivo de los votos o sea a más votos más financiamiento concluyendo que las reformas posteriores aportaron nuevos elementos según la exigencia local y la coyuntura política. etc. y 4) el órgano electoral que, a decir de los autores, su análisis se centra en la evolución que ha tenido esta institución en términos de autonomía, facultades, administrativas y operativas. (p.p.159-200)
Conclusiones
Los autores determinan que se ha tenido una dinámica pendular en el sistema de partidos jalisciense, que oscila entre el centralismo y el federalismo respecto a las facultades de las autoridades locales. También identifican un “intento reivindicador” en el ámbito local respecto a las reformas que apelaron a características como regulación del financiamiento, la paridad de género, entre otras con la finalidad de buscar un “piso parejo” que permitiera la competitividad para el acceso al poder. Los autores reconocen también en Jalisco un espíritu innovador en cuanto a realizar los procedimientos de manera distinta lo que ha originado distintos resultados, desde luego siempre dentro del marco legal permitido en lo nacional y pese a los intentos centralizadores. (p.p.205-207)
timula las reformas y en consecuencia cambien quien puede llegar a los cargos. Respecto a 2) la integración de los poderes y n5-207)
En la introducción del capítulo, los autores reconstruyen el surgimiento histórico del estudio de los sistemas electorales a partir de la instauración de las democracias citando a Nohlen, 1988. Se afirma que, en ese contexto, el propósito del análisis de los sistemas electorales es la representación política y una justa gobernabilidad que brinde confianza al funcionamiento democrático de acuerdo con Nohlen, 2015. Bajo esta lógica, el interés genuino de comprender la arena publica para confeccionar los mejores sistemas, sigue vigente con es espíritu reformista y diversas electorales que, se adaptan a condiciones sociales y contextos políticos varios, tanto en lo local como en lo nacional refiriéndose a Alonso, 1991.
Con esto los autores se proponen la realización de una antropología del proceso tanto a nivel nacional como local, siguiendo la pista de lo que llaman: “proceso de liberación del sistema político mexicano” cuya característica es la pluralidad. Luego los autores citan a Gervasoni 2005, para argumentar que: “la característica democrática subnacional, depende de la que existe a nivel nacional” y posteriormente se cuestionan: “¿Qué sucede cuando la democratización se empuja desde lo local? Para luego sustentar que Jalisco es pionero en procesos democráticos pues a decir de los autores jalisco resulta importante pues fue el Estado nuero cuatro en tener una alternancia en 1995, es decir un gobierno diferente al PRI. Se señala que de 1998 a 1999 hubo catorce reformas político-electorales constitucionales y de leyes secundarias que a decir de los autores que citan a Rodríguez Araujo y Sirvent 2005, fortalecieron la pluralidad y originaron una apertura al sistema democrático mexicano. Se cita posteriormente a Diez-Cayeros,2004 y 2007 para afirmar que la descentralización financiera iniciadas con el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y consumadas por Ernesto Zedillo, permitieron el fortalecimiento de los estados y genero mayor autonomía en los actores políticos locales. Luego de que se dio este fortalecimiento de los estados, se produjo en consecuencia un fortalecimiento de las elites locales lo que ocasionó la segmentación de los espacios y arenas electorales que, citando a Vargas, 2015 y 2017, origino sus lógicas y tiempos propios en la estructura de 32 órganos electorales pero que a su vez evidencio la debilidad para impartir justicia electoral a decir de Crespo,2006.
Luego de la introducción, delimitan su propósito que, a decir de los autores, es recoger y estructurar ordenadamente los cambios históricos en materia político-electoral para entender la evolución de la gobernanza en el estado y lanzan una pregunta: “seria el desafiante papel democratizador lo que explican los intentos recientes por reducir el poder local en materia político-electoral?” aquí asumen que con las reformas que se están dando a nivel nacional, pretenden a decir de los mismos autores, recuperar la gobernabilidad nacional. También dicen que su estudio es para demostrar un declive del poder político-electoral del estado de Jalisco a través de reformas nacionales y su impacto en lo local. En conjunto, estos elementos permiten a los autores situar a Jalisco como un laboratorio subnacional clave para comprender la evolución de la gobernanza electoral. (p.p.147-149)
El diseño electoral en México: la perspectiva federal (1990-2018)
En esta parte, los autores mencionan su marco conceptual, definen sistema electoral como la serie de fórmulas que permiten que los votos se conviertan en espacios de decisión política de acuerdo con Josep Vallés,1997. También citan a Dieter Nohlen 2015 para reiterar que los objetivos de los sistemas electorales son: asegurar la representación, la participación de manera simple y legitima. En este sentido los autores realizan un análisis de las reformas más importantes en materia político-electoral y que a decir de ellos mismos, han limitado el poder político electoral estatal, comenzando con el análisis desde la creación del IFE en el año 1990 que tenía la característica federal en el nombre, hasta 2014 que regreso a la centralización cuando lo renombraron INE. (p.p.149-150)
A continuación, los autores sintetizan las principales reformas electorales de 1990 a 2014 para mostrar la trayectoria de la centralización del sistema electoral mexicano, el análisis muestra un patrón común y progresivo hacia la centralización además de aspectos como la profesionalización, ciudadanización y fiscalización. se reconoce la creación de un tribunal ex profeso para resolver temas de corte electoral. Se menciona que era interés del IFE evitar fraudes electorales, que la regulación de las campañas electorales fue resultado de la época hasta la paridad de genero etc. pero destaca el elemento centralizador en detrimento de los órganos electorales locales. (p.p.151-153)
El diseño y la evolución del sistema electoral en Jalisco (1987-2021)
El texto argumenta que el tema de los sistemas electorales en Jalisco se remonta hasta 1821 cuando la entidad es reconocida como parte integrante de México, sin embargo, los autores se sitúan en el año 1979 cuando se establece el Consejo Electoral del Estado de Jalisco que era presidido por el secretario de Gobernación y quien fijaba el mecanismo de la elección. El texto describe como en el año de 1986 cuando se da una apertura a las llamadas nuevas expresiones políticas a través del fortalecimiento del componente de representación proporcional. Y menciona que no fue hasta con la reforma federal electoral de 1997 donde establece que el presidente y el consejero del Consejo Electoral del Estado de Jalisco fuera nombrado por el Congreso del Estado. Para el año de 1987 se crea la Ley Electoral del Estado de Jalisco que fue en esencia una reproducción directa del Código Federal Electoral de 1986 que había sustituido a la Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LFOPPE) cuyo interés normativo era dotar las bases para un sistema competitivo e inclusivo con las minorías. (p.p.153-154)
A continuación se revisan las reformas a la Ley Electoral del Estado de Jalisco de 1987 hasta el año 2005 y se observa un claro interés de construir un sistema electoral con identidad propia distinto al federal no solo con el cambio de nombre sino con mayores facultades de supervisión, vigilancia y ampliadas, garantizando la democracia interna de los partidos, cuidando el financiamiento así como estableciendo el 3.5% de votación para mantener el registro estatal de los partidos políticos, de igual forma se estableció la regulación para las encuestas electorales, y el autor refiere que esto evito que estos instrumentos demoscópicos se utilizaran con motivos perniciosos además de que se recorto el tiempo que duraban las campañas. Se reconoce una fecha trascendental para el sistema electoral Jalisciense cuando se aprueba el Código Electoral y de Participación Ciudadana en Jalisco el 27 de julio de 2008 obedeciendo a un mandato federal debido a un decreto. Los autores identifican 3 “fuerzas centrifugas” (sic.) 1, el fortalecimiento del organismo electoral, 2 establecimiento de reglas mas claras para coaliciones y 3 la incorporación de mecanismos para la participación ciudadana. (p.p.157-159)
A partir de este punto, los autores proponen cuatro aspectos para abordar la evolución del sistema electoral Jalisciense: 1) los criterios de elegibilidad, 2) las formas en las que se integran los niveles de gobierno, 3) el sistema de partidos, y finalmente 4) el órgano electoral. En los 1) criterios de elegibilidad, el autor encuentra singularidades en la ley electoral de jalisco, como que no hay restricción de edad para acceder a cargos como presidente municipal. Otro es el nivel de representación que pueden ocupar los ciudadanos naturalizados o los ciudadanos por nacimiento o como la reelección que tiene sus matices particulares. Todo esto forma un filtro a la representación, y quien estimula las reformas y en consecuencia cambien quien puede llegar a los cargos. Respecto a 2) la integración de los poderes y niveles de gobierno, los autores se remiten al marco legal que es donde dice como se integran los poderes, muestra como el diseño institucional redistribuye posiciones de poder entre niveles estatal y municipal analizando las reformas y la composición de mayoría o representación proporcional. 3) acerca del sistema de partidos, los autores analizan las principales reformas al código en materia de partidos, menciona el monopolio que existía en cuanto a que los partidos eran los únicos que podían proponer candidatos hasta la reforma electoral del 2014 en conjunto con otros intereses como exigencias de transparencia y rendición de cuentas ligadas al financiamiento público resaltando el incentivo de los votos o sea a más votos más financiamiento concluyendo que las reformas posteriores aportaron nuevos elementos según la exigencia local y la coyuntura política. etc. y 4) el órgano electoral que, a decir de los autores, su análisis se centra en la evolución que ha tenido esta institución en términos de autonomía, facultades, administrativas y operativas. (p.p.159-200)
Conclusiones
Los autores determinan que se ha tenido una dinámica pendular en el sistema de partidos jalisciense, que oscila entre el centralismo y el federalismo respecto a las facultades de las autoridades locales. También identifican un “intento reivindicador” en el ámbito local respecto a las reformas que apelaron a características como regulación del financiamiento, la paridad de género, entre otras con la finalidad de buscar un “piso parejo” que permitiera la competitividad para el acceso al poder. Los autores reconocen también en Jalisco un espíritu innovador en cuanto a realizar los procedimientos de manera distinta lo que ha originado distintos resultados, desde luego siempre dentro del marco legal permitido en lo nacional y pese a los intentos centralizadores. (p.p.205-207)
Julio Alberto Duran Baez

Escribir comentario